La UPA defiende la agricultura y la ganadería familiar como el mejor modelo de alimentación sostenible
Cuando pensamos en formas de alimentación sostenible solemos tener en mente empresas que vendan productos que hayan sido cultivados sin pesticidas y que se haya tenido en cuenta la emisión de gases, y el uso de hídricos y procesados. Dichas empresas suelen ser empresas grandes, pero no es la única forma de conseguir tener una buena alimentación. Según recientes estudios realizados por la Fundación de Estudios Rurales, la ganadería y la agricultura familiar es el mejor método para alimentar a la sociedad de manera sostenible por su forma de trabajar y tratar los alimentos.
Actualmente en España podemos encontrar más de 800.000 explotaciones familiares trabajadas con el amparo de sus familiares. La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) afirma que la sustentabilidad ambiental, social y económica es esencial, ya que ganadería y agricultura no pueden existir una sin la otra por su forma de poder abordar el reto de la sostenibilidad en su conjunto. Este modelo es respetuoso con el medio ambiente, ya que se basa en la utilización de los recursos que se han heredado para transmitirlos a la próxima generación, preservando así el patrimonio natural y cultural que es fundamental para la historia y la vida de las personas. La UPA reconoce también el papel crucial que juegan y jugarán en el presente y futuro de la producción de alimentos en un contexto de escasez de recursos y población creciente, asumiendo la modernización tecnológica y la digitalización.
Por el momento sigue siendo el predominante, sin embargo, está enfrentando importantes inseguridades que ponen en riesgo su supervivencia y necesita apoyo a todos los niveles para mantener su progreso. En estos momentos, dicho modelo está además en peligro por la preocupación del cambio climático y sus efectos más directos en el campo, como son la ausencia de lluvias y los fenómenos extremos e imprevistos. En un contexto como este de cambio climático, la agricultura y la ganadería familiar afrontan el desafío de alimentar a la sociedad al mismo tiempo que se preserva la naturaleza y se combate el despoblamiento.
Estas son las conclusiones a las que ha llegado la UPA en su Anuario de este 2023 presentado el pasado 12 de julio y editado junto con la Fundación de Estudios Rurales, con la colaboración también de más de treinta autoras y autores multidisciplinarios. Con esta última esta última edición, la obra ha alcanzado la edición número 30, habiendo sido su lanzamiento en el año 1994. Aprovechando la presentación del Anuario, se entregaron también los premios 2023 de la Fundación de Estudios rurales durante la presentación del Anuario. Estos premios reconocen a individuos e instituciones ejemplares que han defendido el medio rural y la agricultura familiar. E En esta ocasión, los ganadores del premio 'Orgullo Rural' han sido los Servicios Técnicos de UPA, la empresaria Lara Iglesia y la pareja conformada por Daniel Pellejero y María Lina Hernando. Los profesores Manuel Parras, José María García Álvarez-Coque y José Emilio Guerrero también fueron premiados. Además del comunicador y emprendedor Ricardo Migueláñez y del Instituto Cervantes, representado por su director Luis García Montero. Matías Llorente, líder agrario de León, ha recibido este año el premio especial a título póstumo.