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El Incendio De Una Nave-almacén De Residuos En Narón Deja En Evidencia El Sistema Gallego De Gestión De Residuos

El incendio de una nave-almacén de residuos en Narón deja en evidencia el sistema gallego de gestión de residuos

Desde primera hora de la tarde de ayer, jueves 23 de enero, un intenso humo negro se podía ver desde diversos puntos como A Coruña, As Pontes o en diferentes lugares de la comarca ferrolana. Este humo procedía de un incendio en el polígono Río do Pozo, en la localidad de Narón, que arrasó por completo la nave, sin lamentar daños personales.

Según el ayuntamiento de Narón la firma afectada es Paydes (Papeles y  Desarrollos, S.L.) y sus trabajadores fueron desalojados por el incidente. El suceso ocurrió alrededor de las 16:45 horas, y al lugar acudieron los bomberos de Ferrol y Narón, Protección Civil, Policía Nacional y servicios sanitarios (además de motobombas y cisternas públicas y privadas). Incluso el ayuntamiento naronés tuvo que solicitar el refuerzo del despliegue de seguridad, al que se sumó el Grupo de Emerxencias Supramunicipal de Mugardos para evitar que el fuego se propagase.

 

El incendio que deja en evidencia el sistema gallego de gestión de residuos

Lo que hoy en los medios de comunicación queda reducido a un incendio de una fábrica de bolsas de papel, haciéndose eco  y apoyándose en las informaciones y declaraciones oficiales (http://www.crtvg.es/informativos/un-incendio-nunha-nave-industrial-en-naron-obriga-a-desaloxar-o-recinto), la realidad es bien distinta. El incendio de la nave, propiedad de la más relevante contrata de la sociedad gestora de residuos- SOGAMA, deja en evidencia todo el sistema de gestión de residuos en Galicia (excepto zona Barbanza y Coruña, que cuentan con plantas propias). Una nave en la que se acopiaba un enorme almacén de papel y plástico procedente de SOGAMA, que desde hace 10 meses está saturado. Evidencia de esta saturación es que ya  almacenaba los bultos incluso fuera de la instalación, tal y como lo confirma y se puede ver en las imágenes de Google Maps de la primavera pasada.

En declaraciones a Galicia Ambiental, el diputado del Bloque Nacionalista Galego, Luís Bará Torres, explica que el incendio de la nave de Narón es un ejemplo “del estado de toda la política de residuos, por la falta de impulso, control y de planificación por parte de la Xunta de Galicia”. Añade que en la práctica deja hacer y “permite actividades que son lesivas y peligrosas para el medio e incluso afectan la salud pública” y a la calidad de las aguas.

Para Luís Bará lo sucedido en Narón no es un caso aislado de malas prácticas por parte de los gestores y que “se fue tapando y permitiendo una gestión irresponsable y no se crea ni aplica una normativa seria al respecto”. Una problemática que afecta en general a la gestión de todo tipo de residuos en la comunidad gallega (desde SOGAMA, pasando por envases y plásticos en general e incluso en tema de lodos o gestión de muchas canteras fuera de uso usadas como vertederos). “Lo que estamos viendo es como ahora se están destapando y descubriendo todos los problemas que se fueron acumulando a lo largo de estas décadas” y por lo que es necesario e imprescindible desarrollar una normativa “rigurosa que acabe” con estas malas prácticas amparadas “por múltiples atajos legales y normativos” añade. Además, recuerda que tanto el Estado como  a nivel autonómico, tienen que tener muy presentes la normativa que se debe implantar al respecto en los próximos años y que deriva de las exigencias llegadas de Europa.

 

Quién es quién en este enredo

Toneladas de material recuperado de residuos procedentes, en su práctica totalidad, de la planta de SOGAMA, en Cerceda, donde la empresa matriz de Paydes (Papel y Desarrollos S.L) es, junto a la también orensana COPASA, la adjudicataria de casi el total de las externalizaciones de la planta de residuos de la Xunta de Galicia. En esta planta de Narón, en la que desarrollan su trabajo unos 60 operarios, se fabrican bolsas de papel y embalajes de cartón. Y a lo que se refiere a plásticos, se dedican a la fabricación de bolsas, film, bobinas tubo y cinta adhesiva. El incendio ha puesto en evidencia una práctica que va mucho más allá de una “simple” fábrica, como desde un principio se viene informando… como si el material que ardió fuese un acopio de materias primas recicladas para auto-consumo. Lo cierto es que parece que los bajos precios de estas materias están detrás de la imposibilidad de “colocarlo” en el mercado, por lo que almacenarlo, sería para ellos, “la única solución”.

Paydes pertenece al grupo orensano Valtalia, conformada entre otras sociedades por UTE Setec Building, Sociedad Gallega de Polímeros (Sogapol) o Papeles y Desarrollos. El grupo Valtalia fue fundado por el ingeniero industrial César Pereira (Carballiño, 1974), iniciando su actividad en 2005 y ha protagonizado ya algunos sucesos ambientales en otras instalaciones. En los últimos tres años su crecimiento es espectacular y, sola o en compañía de COPASA, controlan buena parte de la operativa diaria de la sociedad público – privada de SOGAMA, excepto la gestión de bolsa amarilla.

Su última acción corporativa en 2019 fue la compra de Espina Obras Hidráulicas, e intentó hacerse con el vertedero ilegal de Bandeira (Campomarzo), con múltiples denuncias por gestión ilegal de residuos y así lo confirmó recientemente el administrador concursal. El objetivo era reactivarlo como vertedero de industriales no peligrosos. Pagó el depósito pero no se formalizó la compra, quizás por dudas legales de su autorización y coincidiendo con las denuncias de la asociación Arcodega por los acopios de residuos no autorizados y por vertidos al Río Toxa .

Poseen otra instalación similar, en Carballiño. En ambas, almacenaban toneladas de papel y cartón, sin salida en el mercado por los bajos precios, que llegan de la planta de SOGAMA.

Tras lo aséptico de las informaciones trasmitidas desde los organismos públicos sobre el incendio de la nave de Narón (que identifican la instalación como una fábrica de bolsas de papel y plástico), la investigación deberá ahora determinar responsabilidades por el acopio de miles de toneladas de papel y cartón, así como de plásticos, sin que la Xunta hubiese intervenido ni tampoco constan expedientes abiertos por esta razón. La instalación incendiada se ejecutó con importantes ayudas y subvenciones de la Unión Europea y de la Xunta de Galicia, como reflejaba el “rosario” de placas conmemorativas que ahora, resultaron también calcinadas.

 

 

 

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