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EDITORIAL. SARS-CoV-2. ¿Y Ahora Qué?

EDITORIAL. SARS-CoV-2. ¿Y ahora qué?

Editorial.-

El riesgo de la crisis generada por el SAR-CoV-2 es que creamos que todo ha cambiado… para que nada cambie. La perspectiva ambiental y su importancia, como parte fundamental de los elementos que desencadenan la crisis, no está siendo valorada o al menos no como para que se tomen medidas estructurales que eviten su repetición en forma de Covid o cualquier otra.

Tres elementos juegan a favor de una reedición de esta crisis y de que, en breve, tengamos que hablar del Coronavirus_20: una elevada densidad de población en muchas zonas, la escasa higiene personal y social y la persistente y estrecha convivencia con animales domésticos o salvajes apuntan a futuros nuevos episodios de zoonosis, similares al actual o a mutaciones de las que hasta ahora padecimos.

El material genético obtenido del “nuevo” SARS lo relaciona con los pangolines, y con los murciélagos (96% de coincidencia en los de herradura) y queda por ver el número de los otros animales que ahora descubriremos en cadena.  La situación no tiene mucho de nueva, puesto que la movilidad del “nuevo siglo” hace que, el que ahora nos ocupa y preocupa, se extienda con una velocidad antes desconocida. Pero no, no es nada nuevo: Machupo (Bolivia) 1962, MARV (Alemania) 1967, Ébola (Zaire) 1976, VIH (USA) 1982, H5N1 (Hong Kong) 1997, MERS (Arabia S.) 2012, SARS-CoV-2 2019…  El salto de animales al ser humano es ya más que una hipótesis científica, casi tanto como su relación con la pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

 

¿Y ahora qué?

En Wuhan, zona cero, vuelven a abrirse los “mercados húmedos”, origen de este episodio: animales salvajes vivos, carnes crudas, pescados, vísceras y órganos… conviven con preparaciones de alimentos para el consumo en crudo. El papel de reservorio de agentes patógenos de alguno de estos animales, actuando como huéspedes intermedios, es ya mucho más que una sospecha. El comercio internacional de especies salvajes (legal o no) se ha ralentizado durante la crisis… aparentemente. Todos los organismos de control coinciden en que se va a producir una eclosión brutal (mueve tanto dinero como el de armas), tras el levantamiento de las actuales restricciones a la movilidad. Algo parecido a lo que se espera con la contaminación fabril, para “recuperar” el tiempo perdido (lo que se ha dado en llamar “efecto rebote”).  China es el mejor – peor ejemplo en ambos casos (riesgo de nuevas infecciones y rebrote de contaminación por actividad industrial), mientras sus autoridades parecen más centradas en actuar tras los problemas, que en tomar medidas preventivas.

 

La importancia de la biodoversidad

La pérdida de biodiversidad es uno de los pilares en que se asienta el riesgo de nuevas pandemias. Estos procesos desencadenan otros de adaptación de los virus al nuevo medio en el que acaban, hasta convertirse en dominantes. Algo similar a lo que ocurre en el plano vegetal o animal, por ejemplo en Galicia, con la mimosa o el eucalipto que desplazan a las especies propias de la zona, o con el visón americano de granja peletera o las tortugas importadas como mascotas, que liberadas en el medio natural eliminan a sus homólogas autóctonas (ya sea por competencia por el alimento o por la trasmisión de enfermedades nuevas para la población local). Vamos, no muy distinto a lo que hicimos los colonizadores europeos al “descubrir” el nuevo mundo. La experiencia demuestra que acciones como las cortas masivas de selva van aparejadas de procesos de eclosión de enfermedades y su expansión (mosquito o mamífero que lo porta, operario que lo contrae, viaje a la “civilización”… y a esparcir la infección).

En Europa, movimientos de primer nivel, como la Alianza Europea para la Recuperación Verde abre un hilo de esperanza. Se busca que las inversiones se conduzcan por principios de sostenibilidad ambiental y respeto social, basadas en la descarbonización, las renovables, los biocombustibles, la circularidad de los procesos productivos… En definitiva el Green Deal de la Comisión Europea, reforzado con inversiones para la recuperación,  tras el Corona en su versión 2019.

 

Flaco favor estaremos haciendo a la humanidad si todo esto lo reducimos a un fallo, a una fatalidad o a la irresponsabilidad de un tendero de Wuhan.

 

 

DIRCOM Galicia Ambiental

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