vertedero

Nueva regulación de la eliminación de residuos en vertedero

Inician una consulta pública previa para el proyecto del Real Decreto que regula la eliminación de residuos en vertedero

La modificación busca ajustarse a las directrices de la nueva normativa europea y evitar que los residuos que deben ser reciclados terminen en el vertedero

10-08-2018

Está en marcha la consulta pública previa sobre el proyecto de Real Decreto que regulará la eliminación de residuos mediante depósito en vertedero. Con esta modificación  España pretende adaptarse a la nueva normativa comunitaria europea que contempla nuevos objetivos de reciclaje y una menor tasa de residuos que terminan en el vertedero de cara a los próximos años.

Problemas que busca solucionar la nueva norma

Esta nueva modificación sustituirá al actual Real Decreto 1481/2001, de 27 de diciembre (Artículo 26.2 de la Ley 50/1997, de 27 de noviembre, del Gobierno). La aprobación de este Real Decreto 1481/2001, supuso un hecho de relevancia en la gestión de residuos en España ya que fue la primera ocasión en la que se regulaban las operaciones de depósito de residuos en vertedero a escala nacional. Esta norma traspuso al ordenamiento español la Directiva 1999/31/CE, de 26 de abril, que regula los requisitos que han de satisfacer las distintas clases de instalaciones de depósito de residuos (vertederos), las condiciones administrativas, técnicas y económicas de operación de dichas instalaciones así como las tareas de inspección y vigilancia tanto en la fase operativa como en el periodo post- clausura.

Lo anteriormente señalado (requisitos, condiciones de operación y tareas de control y vigilancia) está orientado a minimizar el potencial de afección de estas instalaciones tanto para la salud de las personas como para el medio ambiente. De esta manera, esta norma persigue hacer de las operaciones de depósito de residuo en instalaciones adecuadas una opción de gestión de residuos segura. El mantener e incrementar estos estándares de seguridad en el vertido es particularmente relevante en el caso español ya que, a día de hoy, está entre las opciones de gestión de residuos más frecuentes en nuestro país.

Más recientemente, el pasado mes de mayo, en el contexto del Plan de Acción para la Economía Circular en Europa que aprobó la Comisión Europea en diciembre de 2015, el Parlamento Europeo y el Consejo han aprobado la Directiva 2018/850, de 30 de mayo, que viene a modificar parte de la Directiva 1999/31/CE, de 26 de abril. Esta nueva directiva contiene un conjunto de líneas estratégicas de entre las cuales merecen ser destacadas las siguientes:

– Restringir al máximo (prohibir) el depósito de residuos en vertedero procedentes de sistemas de recogida separada tales como los plásticos, el papel, los metales, el vidrio y los biorrresiduos.

– Establecer un objetivo de vertido de residuos municipales a alcanzar antes de 2035 así como las reglas para el cálculo del cumplimiento de este objetivo.

– Mitigar los efectos ambientales indeseados ligados al depósito en vertedero de la fracción orgánica de los residuos municipales garantizando que sólo se depositen aquellos residuos que han recibido un tratamiento adecuado según se señalaba en la Directiva original.

– Asegurar la existencia de mecanismos fiables y ágiles de recopilación y transmisión de información en materia de vertido de residuos, de modo que sea posible detectar de forma temprana la existencia de desviaciones por parte de los Estados Miembros en relación con el cumplimiento de los objetivos de vertido señalados.

El conjunto de estas líneas va encaminado a maximizar el aprovechamiento de los recursos contenidos en los residuos mediante la restricción del vertido, para contribuir así al cambio de una economía de naturaleza lineal hacia una economía de carácter circular.

Su aprobación: una necesidad y una oportunidad
Con la nueva norma que se apruebe, se pretende adaptar la reglamentación española existente en materia de depósito de residuos en vertedero a las exigencias derivadas del nuevo marco legislativo comunitario, esto es, la nueva Directiva 2018/850, de 30 de mayo.

Por otra parte, han trascurrido más de quince años desde la entrada en vigor de la legislación sobre instalaciones de vertido de residuos en España y es momento de examinar en profundidad las fortalezas y carencias de la aplicación de esta legislación mediante un análisis en profundidad de los resultados de su aplicación durante este periodo de tiempo.

Las posibles soluciones 
Existen dos alternativas para instrumentar la adaptación legislativa:

  • Por una parte, se puede plantear un real decreto de modificación del Real Decreto 1481/2001, de 27 de diciembre, que, de modo puntual, introdujese las modificaciones estrictamente necesarias introducidas en la Directiva 2018/850, de 30 de mayo añadiendo o modificando elementos de su parte articulada.
  • Alternativamente, se puede plantear la redacción de un real decreto de nuevo cuño, que sustituya al actualmente vigente. Esta segunda opción permitiría mejorar el alineamiento de esta norma con la Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados, al haber sido ésta promulgada con posterioridad a la legislación específica relativa al vertido de residuos. De esta manera, se tendría la oportunidad de tomar en consideración la experiencia adquirida en materia de vertido legal, en los más de quince años de aplicación de la norma, modificando o clarificando aquellos aspectos que sean susceptibles de ello.

El proceso de consulta permanecerá abierto hasta el próximo 1 de septiembre de 2018 y las sugerencias podrán enviarse al siguiente buzón de correo electrónico: bzn-sug_residuos@mapama.es.

Puedes consultar aquí la convocatoria del MAPAMA.